Bienvenidos, aquí encontrarán un mix de música, política, rugby y algunas cosas interesantes.
jueves, 22 de marzo de 2012
Hoy me acordé de Ñata
Me levante temprano. Como todos los días, puse la tostadora y la pava para el té. Cuando estaba cortando las rebanadas del pan de campo, que venden en la panadería de mi barrio y es solo comparable a un buen polvo y no precisamente de hornear, me vino un hermoso deja vu aromático a tostadas con manteca preparadas por la abuela Ñata. La Ñata, era la abuela de mi eterno amigo Martín Vazquez. Como toda abuela que se precie, también fue mi abuela.
Martín y yo nos criamos juntos. Fuimos al jardín juntos, nuestros padres se hicieron amigos y nuestras vidas confluyen hasta el día de hoy.
Cuando Martín se quedaba en casa a dormir siendo casi adolescentes, los kilombos eran infernales. Campeonatos de chin chon o truco, eternos. Cantidad de chistes al por mayor. Poemas en joda escritos en co autoría que aún hoy nos hacen reír y, mucho. Y los gritos de mi viejo que aún perduran: "déjense de joder y duérmanse de una puta vez que mañana tengo que ir a laburar!!!".
Mi vieja adoraba a Martín, era un hijo más. Mi viejo lo amaba a Martín, de hecho, mi hermano menor se llama Martín. Mi hermana lo adora a Martín. Y yo, para no ser menos, lo quiero, como sólo se quieren a los amigos.
Todo eso, me vino en un eterno de javu, de tostadas con manteca de la Ñata.
Más de treinta años de hermosos recuerdos, cobijados en una rebanada de pan de campo con manteca derretida.
La Ñata las hacía como nadie.
No es poca cosa.
CON EL AMOR MAS GRANDE DEL MUNDO
A LA ÑATA, AL ABUELO, MARTUCHA, MARTIN
Y TODA LA FAMILIA BENITEZ - VAZQUEZ
Leonardo Medvedoff
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario